Nota, empieza con unos comentarios del viaje a Bagan
Empezó el día con lluvia. La salida de Mandalay fue fría, y no sólo por la forma en la que la abandonamos, sino también por el congelador que consiguieron montar el conductor y el guía que nos acompañará durante estos tres días. Despedimos la ciudad desde la que, como ha contado Jaime, hemos conocido las antiguas capitales de este país.
El camino del día de hoy hasta Bagan ha sido largo, y cansado. El nuevo guía ha hecho buenísimo al anterior, que ciertamente tenía un exquisito acento inglés. El de hoy, que hacerse entender se hace; para empezar no ha callado en todo el día. Nos ha explicado todos los dimes y diretes del país, lo bueno que es el gobierno actual con su población, que hasta tiene proyectos para plantarles árboles, y que la verdad son muy útiles para dar sombra, otra cosa que no tengo tan clara es que se puedan comer su madera… el caso es que a ratos hemos decidido dormir, y él se ha empeñado en que no lo hiciéramos.
Hemos llegado al Monte Popa con muchas horas a la espalda, muchísimas más de las esperadas, por que el señor se ha empeñado en que conociéramos la estupenda autopista que el Gobierno ha construido para su país (eso sí, sólo había extranjeros utilizándola, porque somos los únicos que podemos pagarla), así que hemos tenido que hacer luego unos 100 km por una carretera local, que por lo menos nos ha permitido conocer un mercado local muy interesante. Eso sí, cada vez que quería que viéramos algo, simplemente hacía parar el coche y no dudaba en parar a quién le interesase para enseñarnos qué comen los bueyes, cómo escala un granjero a un cocotero para extraer su leche o qué mercancías llevan un pobre matrimonio que vuelve a casa después de un duro día en el campo en sus cestos, que resultaron ser cacahuetes. En fin, que a pesar de todo hemos tenido que escalar hasta el Monte Popa, y aunque todavía me lo pregunto: descalzos. Hoy llovía, está lleno de monos que obviamente hacen sus necesidades (que nadie limpia) y que lo más sagrado que he visto yo en ese monte han sido los billetes que exhiben por todas partes para que dones algo de dinero. Simplemente: INENARRABLE.
Espero que mañana el señor tenga algo de afonía, o simplemente pase algo de nosotros. Mientras escribo estas líneas el hombre del tiempo me comunica que viene hacia aquí un ciclón. Espero que no sea cierto. Según nuestro guía el del 2008, que arrasó el sur del país, “sólo” mató a algo más de 100.000 personas, mientras organismos internacionales hablan de un número mucho mayor. Seguramente no lo sabremos nunca, porque el gobierno tan bueno que tienen, nunca dejó entrar a nadie para comprobar el desastre provocado por el ciclón. En fin que me voy a dormir porque hoy alguien me dio mucho dolor de cabeza.
BAGAN
Hoy hemos estado visitando una de las zonas de templos más interesantes de todo el sudeste asiático, la ciudad de Bagán tiene más de 2500 templos o estupas. La verdad, es que he notado mucho cambio desde la vez pasada que lo visité, allá por abril del año 2000. Los templos están llenos de puestos, te “asaltan” insistentemente queriéndote vender cosas y en cualquier lengua, nada que ver con aquellos apacibles templos de antaño. No obstante, la visita merece la pena. Además, el paisaje era completamente diferente ya que en abril, al final de la estación seca está todo amarillo y polvoriento y ahora, terminado la estación de lluvias, está todo de un verdor exuberante.
Además de los templos, lo más interesante ha sido una fábrica de lacados. Y el atardecer, desde las plataformas de los templos más altos.
En cuanto a las temperaturas, se han mantenido sin mucho calor, algo ha llovido, pero no demasiado. Por último, lo más negativo sigue siendo la pesadez del guía. Para ser justos, hay que reconocer que sabe un montón, tanto que, en un lugar que se vería en 10 minutos nos hemos tirado 1 hora y media, 15 minutos de los cuales discutiendo sobre el karma. Vamos, que pretendía convencernos de que las cosas no son por azar y lo bueno que era el budismo. A mí, ¡que no creo en la religión católica que es la única verdadera!.
Ò.
Hoy reconozco que casi me convierto, lo que no tengo claro a qué, si al budismo o en un asesino mata guías. A pesar de su pesadez con el temita, la verdad es que los templos de Bagan me han encantado. Desde ayer esta sí es la Birmania que yo esperaba encontrar, rural, simpática, amable… aunque cono ha dicho Jaime, ya muy mercantilizada.
Los templos y pagodas dispersos por un recodo del rio Irawaddy, suponen una concentración tan abundante que su visión desde cualquier punto alto o desde el horizonte, merece realmente la pena ver. Lástima que alguno de ellos estén en un estado lamentable y de que nuestro guía se empeñe en que los visitemos con luz natural, que como podéis imaginar, es prácticamente nula, así que no queda otra que verlos con una linterna. Las pinturas que algunos contienen son impresionantes. Recordaros que los templos son en su mayoría de los siglos XI y XII, por lo que, excepto uno en el que intervino la UNESCO en 1982, el resto están prácticamente en estado ruinoso. Eso sí, el Sr. guía nos ha recordado de nuevo lo bueno que es su gobierno, pues no deja intervenir a la UNESCO porque ésta sólo está interesada en conservar, cuando lo que quieren los Birmanos (su gobierno) es renovar y hacer cosas modernas. Pensaba que ya lo había oído todo, pero está claro que todavía queda mucho que escuchar.



comença a agradar-me aquest país que no deixa accedir a la UNESCO a conjunts tan al.lucinants!.
ResponderEliminarjaime, la fábrica de lacas es de un exotismo increible, espero ver muchas fotos.
òscar, crec que finalment t'han convertit i has entès que sense creure amb déu no és pot funcionar (ja, ja!!!).
i gràcies per l'esforç d'escriure aquests breus relats. Em fan somriure cada dia!
sort, montse
Estoy de acuerdo con Montse acerca del esfuerzo por escribirnos estos relatos después de la agotadora jornada del turista voluntario, que es una vida muy arrastrá. Sólo pediría una cosa: Una descripción más intimista del lugar. Las sensaciones, olores, placeres,... Olvidad que sois occidentales. Necesito respirar vuestro aire y oler vuestros olores, así como ver por vuestros ojos y escuchar los sonidos que penetran por vuestros oídos. Un besito y gracias.
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