Ayer llegamos a Rangún (ciudad sin enemigos) y hoy despedimos nuestra primera etapa del viaje, rumbo a Indonesia.
Rangún, o Yangon como la llaman ahora, nos recibió con un bochorno considerable, que después de unos días agradables en cuanto a temperaturas se refiere, supuso un golpe importante. A pesar de ello nos fuimos a hacer un poco de turismo, finalizando la tarde en Shwedagon, principal centro religioso del país.La llegada al complejo no pudo tener un mejor recibimiento, una fuerte tormenta de media hora, que dejó un aire tan fresco como un suelo muy resbaladizo y es que la visita, como en casi todas partes aquí, la haces descalzo.
La caída de la tarde con un cielo entre gris, azul y rojizo hizo que los colores nos parecieran más mágicos, ya de por sí muy coloristas como en todo el sudeste asiático. La religiosidad de la gente en estos lares es muy importante, por lo que constantemente la gente hace ofrendas, reza, ducha a su buda personal, etc.Con esta imagen me quedo y despido a este gran país con grandes diferencias. Con mucha pena se me queda grabada la imagen de los templos históricos medio derruidos, sin ni tan siquiera unos mínimos cuidados. La amabilidad de la gente ofreciéndote un té en su casa por el simple hecho de ser diferente, regalándonos sonrisas que nosotros nos llevamos como souvenirs. Espero que el futuro para ellos sea tan grande y próspero como se merecen, y que el simple cambio de traje de los militares por trajes civiles, no suponga continuar la pesadilla que mucha gente sufre. Adiós Birmania y gracias.
srs., quasi bé em poso a plorar.. Evidentment és conya. Me gusta imaginarme "los huertos flotantes", las 1000 y 1 fábricas, las diferentes tonalidades de verde... Por cierto? como eran las manos de la familia que os invitó al té? a que olían? en que recipientes lo bebisteís? como era la casa? tengo ganas de preguntaros muchas cosas.
ResponderEliminarEn realidad es un país que a priori no me interesaba (ya sé sabe que la ignorancia....) y lo voy descubriendo por vosotros.
Feliz entrada al mundo islámico y buen camino. Ptonàs.
Wow. La foto vuestra en el templo, descalzos, con ese suelo, el brillo de fondo... Uffff. ¡Qué bonito!
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